Refracciones es un espacio colaborativo y de reflexión entre la Facultad de Artes Liberales de la UAI y BTG Pactual, que propone explorar nuevas miradas de aproximación a nuestros tiempos.

(32)

Nostalgia

El pasado como refugio y como negocio
(31)

Atención

Volver a estar presente
(30)

Excentricidad

¿Hay espacio para la rareza en el mundo actual?
(29)

Polarización

Recuperar los matices en un mundo de extremos
(28)

Identidad

¿Quiénes somos hoy?
(27)

Silencio

Entre el refugio y la indiferencia
(26)

Comunidad

El desafío de un mundo fragmentado
(25)

Templanza

El equilibrio como desafío
(24)

Sesgos

Los filtros de la mente
(23)

Resonancia

Volver a sintonizar con el mundo
(22)

Creatividad

Una manera de entender el mundo
(21)

Vejez

El poder de los años
(20)

Libertad

La paradoja entre autonomía y algoritmos 
(19)

Felicidad

Tan lejos, tan cerca
(18)

Poder

Una ambición universal
(17)

Duelo

Un proceso natural
(16)

Placer

Una paradoja humana
(15)

Celebración

Consolidando nuestros vínculos
(14)

Ciudad

¿Un lugar para vivir?
(13)

Diálogo

El arte de escucharnos
(12)

Tradición

El valor del pasado
(11)

Temor

Una emoción incómoda
(10)

Juego

Una cosa seria
(09)

Migración

¿Hacia dónde nos movemos?
(08)

Misticismo

Más allá de nosotros mismos
(07)

Ocio

La utilidad de lo inútil
(06)

Clima

El clima sin tiempo
(05)

Humor

¿Cuál es el lugar del humor en un mundo victimizado?
(04)

IA

Inteligencia artificial: ¿Es posible la transición virtuosa?
(03)

Belleza

¿Dónde está la belleza?
(02)

Democracia

¿Necesita la democracia adaptarse a los nuevos tiempos?
(01)

Complejidad

¿Es posible reducir la incertidumbre en un mundo complejo?

(32)Nostalgia

Automático | 1927 | Edward Hopper | Des Moines Art Center

El pasado como refugio y como negocio

El 10 de abril de 2026, la liga española de fútbol celebró algo inédito: su primera "jornada retro”. No solo los jugadores vistieron camisetas antiguas, sino que llevaron a cabo una “experiencia 360” con visuales televisivas, boletos y grafismos de un estilo retro. Fuera de su curiosidad anecdótica, este evento parece estar aprovechándose de una verdadera tendencia: la nostalgia. Desde los vinilos, las cámaras analógicas, el vestuario, hasta el remake de películas, hace un buen tiempo que nos hemos vuelto verdaderos consumidores de nuestro propio pasado.

Es fácil ver esto como una trivialidad comercial, una tendencia frívola que el mercado se limita a aprovechar. Pero, si nos detenemos un momento, notamos que la nostalgia también aparece en espacios que no dudaríamos innegablemente serios. No cuesta mucho vernos evocando con añoranza un Chile más seguro, ordenado y con mayor crecimiento. De modo similar, sería cínico no reconocer la repentina revalorización del patriotismo en los últimos años. Pero esto no debiese verse como una debilidad del ánimo: la nostalgia también puede ser una forma de orientarnos en el tiempo. La nostalgia no nace de la nada sino de experiencias reales, de recuerdos de una vida cotidiana más predecible, confiable y con una convivencia social menos frágil. Cuando el presente se percibe como un lugar inseguro, el pasado tiende a situarse en nuestra memoria como un mundo mejor.

La nostalgia es un neologismo que proviene del griego nóstos, “regreso”, y álgos, “dolor”. Su raíz es reveladora: no se trata solo de recordar, sino de sufrir la distancia respecto de algo que nos perteneció. O mejor: el dolor que significa regresar —o recordar— sin poder volver a pertenecer. En rigor, la palabra fue acuñada en 1688 por el médico suizo Johannes Hofer para diagnosticar los síntomas de soldados que volvían de la guerra. Por eso guarda una relación íntima con el hogar, y es que no se trata solo de añorar lo distante (sea el pasado o nuestra casa lejana), sino del dolor y el goce con que anhelamos sentirnos en casa.

Pensar hoy acerca de la nostalgia no consiste en darle la espalda al presente, sino en rescatar lo valioso que ese sentimiento nos revela. Al añorar una vida más segura, no estamos pidiendo volver a otra época, por el contrario, lo que buscamos es reconstruir la confianza y la seguridad en el presente. La belleza de la nostalgia reside en conservar aquello que el presente no debería perder; su riesgo, en pretender que el pasado es una casa intacta a la que se puede volver. Algo de eso hay también en ponerse una camiseta antigua y disfrutar de un boleto retro: la misma belleza, el mismo riesgo. Tal vez la tarea no sea volver sino actuar: convertir esa memoria en una exigencia del presente, no para vivir en lo que fue sino para construir algo que puede llegar a ser.

Imagen de portada: Automático | 1927 | Edward Hopper | Des Moines Art Center

Una cita

La nostalgia es un anhelo de un hogar que ya no existe o que nunca existió.
Svetlana BoymThe Future of Nostalgia (2001)

Un libro

LA GENEALOGIA — y la dimensión vertical de la vida

Por Maximiliano Vial Pérez

Equipo Refracciones

La dimensión vertical la define como la relación entre generaciones, pero también como el “abismo temporal” que lo separa de la imagen en que se ve rebosante de alegría ante la sonrisa de su madre. Es ese extraño pasado nuestro que no alcanzamos a vivir o que ya no podemos vivir, tan distante y tan familiar al mismo tiempo; ese “trocito de tierra” en el que “nos ha sido dado habitar”, dice Carrère.

La palabra koljós viene de las granjas colectivas de la URSS. Pero esta vez Carrère la utiliza sin su acostumbrada ironía, pues su madre jugaba a decirle “koljós” al tierno momento en que sus hijos se apretujaban con ella en la cama. Koljós es también el mosaico de personajes que preceden la vida de Carrère, y al que accede a través de archivos, postales, cartas y certificados de defunción que su padre coleccionó para reconstruir la historia familiar de Hélène. Aquí, el autor se permite explorar su nuevo —y quizás último— interés como escritor: “la dimensión vertical de la vida”. La dimensión vertical la define como la relación entre generaciones, pero también como el “abismo temporal” que lo separa de la imagen en que se ve rebosante de alegría ante la sonrisa de su madre. Es ese extraño pasado nuestro que no alcanzamos a vivir o que ya no podemos vivir, tan distante y tan familiar al mismo tiempo; ese “trocito de tierra” en el que “nos ha sido dado habitar”, dice Carrère.

Koljós se alimenta de la nostalgia. No solo por el interés del escritor, sino por la historia que narra: la tierra perdida por parte de la aristocracia rusa de los siglos XIX y XX. Un episodio del libro lo retrata con claridad: en 1946 su familia se vio tentada de volver a Rusia por el supuesto levantamiento de la amnistía decretada por Stalin. El peligro era evidente, pero el anhelo de su tierra no pesaba menos: “¿El horror del régimen o la nostalgia del país?”, resume Carrère. Dicha nostalgia no es anhelo de la antigua riqueza: “no era el dinero, al que se habían acostumbrado a no tener, era la lengua”. Extrañaban su modo de decir las cosas, de hacerlas, de celebrarlas. Y en un nivel más profundo, tampoco era una añoranza de la posesión de sus antiguas tierras, sino más bien la nostalgia de “la tierra”, añade Carrère.

Esta dimensión vertical de la vida, tal como la dibuja el autor, es también el eje más profundo de la nostalgia. Puede iluminar el pasado con excesiva “piedad”, escondiendo las oscuridades incómodas de la “verdad”. Pero ese eje vertical nos trae de vuelta ese modo familiar en que habitamos y que sentimos cada vez más lejos.

Koljós
Koljós
Emmanuel Carrère
Anagrama
2026 | 437 páginas
Más información

Un podcast

EL GRAN POEMA — de la nostalgia

Por Christian Anwandter

Coordinador del Core Literatura y Humanidades y profesor asociado, Facultad de Artes Liberales, UAI

Duración 4 min.

La Odisea de Homero es, sin duda, mucho más que un poema de aventura: es también un canto sobre el deseo de volver a casa. Edipo Rey, en cambio, también habla del retorno, pero su regreso no responde al anhelo del hogar, sino al descubrimiento doloroso de aquello que desconocía sobre sí mismo.

Una obra

LA LEJANIA — de la propia vida

Una obra

En Christina’s World (1948), el famoso pintor realista Andrew Wyeth convierte lo que podría ser una sencilla escena rural en algo difícil de descifrar: una imagen nostálgica, cargada de contenido. La mujer que vemos sola y recostada en un campo es Christina Olson. Está detenida a mitad de camino entre el espectador y la casa que se ve al fondo. No vemos su rostro y, sin embargo, sentimos que ahí reside toda la fuerza de la escena. La distancia entre el cuerpo de la mujer y la casa no es solo física; también parece afectiva, como si en ese espacio estuviera en juego una parte fundamental de su vida. Esa tensión se vuelve más significativa cuando nos enteramos de algunos antecedentes de la historia detrás del cuadro. Wyeth, nacido en 1917 y formado por su padre, el célebre ilustrador N. C. Wyeth, desarrolló gran parte de su trabajo entre Pennsylvania y la costa de Maine, cautivado por paisajes rurales y vidas retiradas. En el verano de 1939 conoció a Christina y Alvaro Olson, cuando Betsy James —quien poco después se convertiría en su esposa— se los presentó. Betsy describió la casa Olson como un barco varado en una colina, una imagen inolvidable que ayuda a entender por qué ese lugar cautivó tan profundamente la imaginación del pintor. Durante décadas, Wyeth volvió una y otra vez a esa casa y a sus habitantes, como si allí hubiera encontrado la manera de expresar su universo visual. El Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), señala en su sitio web que Christina Olson padecía una enfermedad neuromuscular que terminó por dejarla sin caminar, lo que la obligaba a desplazarse por el campo impulsándose con los brazos. Wyeth habría presenciado esta escena, que sirvió de inspiración para su obra. Christina’s World hace visible esa experiencia en la que algo esencial que nos pertenece se vuelve distante. No se trata solo de añorar lo que se ha perdido sino de sentir que incluso aquello que todavía existe puede, sin embargo, convertirse en algo irreversiblemente lejano. 

Nombre obra
Christina’s World
Autor
Andrew Wyeth
Fecha de creación
1948
Dimensiones
81.9 x 121.3 cm
Técnica
Témpera sobre panel
Estilo
Realismo americano
Derechos | Colección
The Museum of Modern Art (MoMA)
Lugar
Museum of Modern Art, Nueva York

Un mix

LOS VAIVENES — emocionales del pasado

Libro

Refugiarse del presente en la memoria

Time Shelter, de Georgi Gospodinov, es una novela sobre el pasado y el deseo de habitarlo de nuevo. La historia parte describiendo una clínica en la que se reconstruyen los recuerdos con el fin de ayudar a pacientes con Alzheimer a recuperar parte de su memoria. Pero lo que en un comienzo se presenta como un refugio que busca mitigar los efectos de una dolorosa enfermedad, pronto revela algo más complejo e inesperado: un deseo colectivo de escapar del presente. Con lucidez e ironía, la novela explora la nostalgia no solo como consuelo, sino también como fuga.

Más información
Película

Las preguntas del pasado

Aftersun es una película delicada y devastadora sobre la memoria y la infancia. El pasado aquí vuelve no solo como recuerdo, sino también como pregunta: ¿qué sabemos realmente de las personas que amamos? Esta misma tensión recorre todo el film, y es retratada desde la mirada de una niña que pasa las vacaciones con su padre. La directora Charlotte Wells construye un relato íntimo y luminoso sobre lo que recordamos, lo que no entendimos a tiempo y lo que la nostalgia intenta recomponer.

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TED

Breve historia (animada) de la nostalgia

En esta breve TED animada, Clay Routledge nos explica cómo la nostalgia pasó de ser considerada una enfermedad a entenderse como una emoción ampliamente extendida y, muchas veces, placentera. Routledge recorre la historia de este concepto y se hace una pregunta sencilla pero crucial: ¿Por qué sentimos nostalgia? A partir de ahí, nos muestra cómo funciona hoy esta emoción y qué lugar tiene en nuestra vida.

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Sitio web

Una radio para viajar en el tiempo

Radiooooo convierte nuestro acto de escuchar música en un sorprendente viaje en el tiempo: permite elegir –a través de un mapa del mundo- un país y una década específica para descubrir la música que sonaba en aquel entonces. En vez de ofrecer solo canciones, propone una forma de entrar en épocas, sonidos y recuerdos, convirtiéndonos en exploradores del pasado.

Más información

Una conversación remota

ENTRE LA MELANCOLIA — la nostalgia y la pillería

Duración 8 min.

Juan Pablo Abalo

Editor revista RAL y académico, Facultad de Artes Liberales, UAI

Matías Rivas

Escritor, poeta y director de Ediciones UDP

Hay una parte del carácter chileno que está marcada por la melancolía, la que a veces se mezcla con la pillería, con lo ladino. La música chilena, por ejemplo, está muy lejos de lo tropical, de la festividad. Incluso la música que intenta ser alegre tiene letras tristes, melancólicas. Pero ya en el Chile de 2026, es como si la nostalgia se hubiese instalado por sobre la melancolía: con porfiada insistencia se cuela la duda de si acaso era mejor el país en el que vivíamos antes.

Un playlist

EL LUGAR — perdido en un instante

Para Svetlana Boym la nostalgia es algo más que extrañar el pasado: también es sentir la distancia entre lo que vivimos y lo que recordamos. Pocas cosas tienen la fuerza de la música para llevarnos de vuelta a esos lugares. Este playlist reúne canciones atravesadas por ese impulso de volver, aunque sea por un instante, a ese lugar perdido.